Tisbe Galaad

¿Cómo llegaron la jerarquía de la Iglesia y sus discípulos a la apostasía y como se resuelve?

1) Eclesiástico (Sirácida) 15:20; “Nunca ordenó a nadie que fuera impío, ni dio a nadie licencia para pecar”.

2) Sabiduria 1; 4-5; “En efecto, en alma fraudulenta no entra la Sabiduría, no habita en cuerpo sometido al pecado; pues el espíritu santo que nos educa huye del engaño, se aleja de los pensamientos necios y se ve rechazado al sobrevenir la iniquidad”.

3) Romanos 8:7; “Ya que las tendencias de la CARNE llevan al odio a Dios: no se someten a la LEY de Dios, NI SIQUIERA PUEDEN”.

4) Gálatas 5: 19-20; “Ahora bien, las obras de la CARNE son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría (pachamama), hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones”.

5) Romanos 8:9; "El que no tiene el Espíritu de Cristo, no le pertenece".

SOLAMENTE JESUS PUEDE SANEAR LA APOSTASIA ACTUAL

6) Mateo 23:2; “Y les dijo: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos”.

7) Mateo 23:13.15; “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros!”

8) Gálatas 1:8-9; “Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema! Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema”!

9) Malaquías 2: 1-6; “Y ahora, a vosotros esta orden, sacerdotes: Si no escucháis ni tomáis a pecho dar gloria a mi Nombre, dice Yahveh Sebaot, yo lanzaré sobre vosotros la maldición y maldeciré vuestra bendición; y hasta la he maldecido ya, porque ninguno de vosotros toma nada a pecho. He aquí que yo voy a romper vuestro brazo, os echaré estiércol a la cara, el estiércol de vuestras fiestas, y seréis aventados con él. Sabréis así que yo os dirigí esta orden para que subsistiera mi alianza con Leví, dice Yahveh Sebaot. Mi alianza era con él vida y paz, y se las concedí; era temor, y él me temía y ante mi Nombre guardaba reverencia. La Ley de verdad estaba en su boca, e iniquidad no se hallaba en sus labios; en paz y en rectitud caminaba conmigo, y a muchos recobró de la culpa”.
73