Palabras de hombres, de seres humanos que motivan la CARNE, pero secan el ESPÍRITU.
Donde por no PROFUNDIZAR y ser obediente a la palabra de Dios escrita en las sagradas escrituras, sano magisterio y santa tradición, nos dejamos guiar por opiniones y criterios humanos que NO edifican el ALMA ESPIRITUAL.
SUENAN bonito, pero son como palabras de político corrupto que hablan bonito y no aterrizan nada.
Las palabras bonitas dan vida a la CARNE pero MUERTE al Espíritu.
El hombre ha de elegir luchar contra si mismo, contra su propia carne, o luchar en la guerra con otros hombres