WASHINGTON, DC, 4 de septiembre (C-Fam) El cambio político comenzó a gestarse en América Latina cuando la administración Trump cortó el flujo de fondos de USAID. Si bien los fondos de USAID siempre estuvieron destinados a aliviar la pobreza en todo el mundo, con el paso de los años se convirtieron en la fuente de la ideología de izquierda. Incluso el dinero destinado a la lucha contra la pobreza venía condicionado a la ideología de género. Y gran parte de él, presumiblemente, se destinó a la organización política de la izquierda. Tras el cierre de los fondos, la izquierda ha perdido siete elecciones nacionales en toda América Latina.
Al parecer, está ocurriendo algo muy similar en el ámbito interno de Estados Unidos, donde el dinero del gobierno, blanqueado a través de organizaciones sin ánimo de lucro, se ha utilizado con fines políticos, incluidas esas multitudinarias manifestaciones callejeras que hemos visto durante los últimos veranos, pero no durante este verano.